Daniel Claudio Pitón aseguró ante el tribunal que fue presionado durante la instrucción y que su testimonio original no reflejaba la verdad.

En un giro que sacude el desarrollo del juicio oral de la llamada Causa Cuadernos, el empresario Daniel Claudio Pitón afirmó que su declaración inicial fue falsa y que la realizó bajo presión para evitar quedar detenido. Su exposición puso en cuestión el modo en que se obtuvieron algunos testimonios durante la etapa de instrucción.
Pitón señaló directamente al juzgado que encabezaba el fallecido Claudio Bonadio, donde —según relató— fue inducido a incorporar referencias a supuestos pagos ilegales que, ahora sostiene, nunca existieron.
“Mentimos para no ir presos”
Durante su declaración, el empresario describió un clima de fuerte presión en Comodoro Py. Aseguró que tanto él como otros convocados acudían con temor a quedar detenidos en el acto. “Nos vimos en la obligación de mentir para no ir presos”, afirmó ante los jueces.
Según reconstruyó, había concurrido junto a su hermano con un escrito preparado por sus abogados. Sin embargo, tras una espera prolongada, les indicaron que ese documento no era suficiente y que debían incluir menciones específicas a pagos. Fue en ese contexto, relató, que decidió modificar su testimonio.
Pitón también cuestionó la validez del acta labrada en aquella audiencia: aseguró que no refleja lo ocurrido y que sus dichos fueron adaptados para poder retirarse sin consecuencias inmediatas.
Un testimonio que abre interrogantes
El empresario indicó que, como resultado de esa declaración, terminó procesado, mientras que la situación judicial de su hermano fue posteriormente revertida. Además, negó haber participado en maniobras ilícitas y minimizó el alcance de las obras vinculadas a su empresa dentro del expediente general.
En otro tramo, rechazó haber entregado dinero al financista Ernesto Clarens, uno de los nombres centrales de la causa, pese a haber mantenido contacto por cuestiones operativas.
Impacto en el juicio
La declaración de Pitón introduce un elemento clave en el proceso: por primera vez, uno de los imputados afirma de manera directa haber mentido bajo presión en la etapa de instrucción. Hasta ahora, ese argumento había sido planteado por defensas, pero sin una ratificación explícita en audiencia.
El testimonio abre un nuevo frente en el debate judicial y pone bajo la lupa la validez de algunas de las pruebas obtenidas en el inicio de una de las causas más resonantes de los últimos años.