La advertencia alcanza a gran parte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Córdoba y Santa Fe. Se esperan lluvias intensas, ráfagas y posible caída de granizo.

El nivel de alerta sube y deja de ser una advertencia menor. En varias zonas del país, el clima empieza a jugar en serio: no es solo lluvia, es un escenario que puede complicarse en pocas horas.
Tormentas intensas y ráfagas de hasta 90 km/h
Según el Servicio Meteorológico Nacional, gran parte de la provincia de Buenos Aires, junto al sur de Córdoba y Santa Fe, se encuentra bajo alerta naranja. Esto implica la posibilidad de fenómenos meteorológicos peligrosos, con capacidad de afectar tanto a la población como a los bienes y al entorno.
En estas áreas se prevén lluvias y tormentas fuertes, con acumulaciones que podrían ubicarse entre los 70 y 100 milímetros, aunque no se descarta que esos valores sean superados de manera puntual. A esto se suma actividad eléctrica frecuente, posible caída de granizo y ráfagas de viento que podrían superar los 90 kilómetros por hora.
Qué hacer ante una alerta naranja
El organismo difundió una serie de recomendaciones que apuntan, sobre todo, a reducir riesgos en momentos donde la intensidad del clima puede volverse imprevisible.
Se sugiere evitar salir durante el desarrollo de las tormentas y no sacar la basura para prevenir obstrucciones en desagües. También es importante limpiar sumideros y canaletas, desconectar electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico en caso de ingreso de agua a los hogares.
Además, se recomienda mantenerse alejado de puertas y ventanas, y asegurar o retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento. En caso de estar al aire libre, la indicación es clara: buscar refugio inmediato en un espacio cerrado, ya sea una vivienda, un edificio o un vehículo.
El alerta no es solo un dato más del pronóstico. Es una señal concreta de que el clima puede volverse hostil en poco tiempo y que, esta vez, conviene no subestimarlo.