El innovador proyecto, impulsado junto al CONICET y la UNLP, busca revolucionar el tratamiento de enfermedades cardiovasculares al incorporar la variabilidad real de los latidos del corazón.
El Hospital Provincial “Rossi” de La Plata integra un proyecto científico de alto impacto que apunta a transformar el abordaje de las enfermedades cardiovasculares. Junto al CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), participa en el diseño de un nuevo marcapasos capaz de imitar la variabilidad natural del ritmo cardíaco, una característica ausente en los dispositivos actuales.
La iniciativa ya fue patentada en la Argentina y tiene como titulares al CONICET, la UNLP y el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. El avance fue posible tras un descubrimiento clave: el rol central del Nodo Sinusal en la regulación de la variabilidad del ritmo cardíaco. Este hallazgo, publicado en la revista científica Frontiers in Medicine, abre nuevas perspectivas tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de patologías del corazón.
El Nodo Sinusal es conocido como el “marcapasos natural” del organismo. Está compuesto por un conjunto de células que generan los impulsos eléctricos que inician cada latido. Al analizar en profundidad su funcionamiento, los investigadores identificaron que posee una estructura fractal, es decir, una organización que se repite a distintas escalas y que evoluciona a lo largo de la vida.
Según explicó Magdalena Defeo, jefa del Servicio de Cardiología del Hospital Rossi, estas estructuras fractales siguen reglas de crecimiento definidas que permiten construir una ecuación capaz de predecir cómo debería evolucionar un Nodo Sinusal sano desde la gestación hasta la adultez. Las alteraciones en esa ecuación podrían ser un indicador temprano de patologías cardíacas.
El envejecimiento y diversas enfermedades del corazón provocan la muerte de células, que son reemplazadas por fibras de colágeno. Cuando este proceso afecta al Nodo Sinusal, el primer signo no es la frecuencia cardíaca promedio, sino la pérdida de variabilidad entre los latidos. Ese cambio suele aparecer mucho antes que otros síntomas clínicos.
A partir de este descubrimiento, equipos científicos y médicos se unieron para desarrollar un marcapasos que incorpore esa variabilidad natural. A diferencia de los dispositivos actuales, que funcionan de manera periódica, el nuevo prototipo permitirá terapias personalizadas, con mayor capacidad de control y programación por parte del profesional tratante.
De este modo, un hospital público bonaerense se posiciona en la vanguardia del desarrollo de tecnologías médicas que prometen tratamientos más precisos, menos invasivos y adaptados a cada paciente.