Juan Sebastián Verón se defendió tras la sanción impuesta por AFA en la interminable polémica del pasillo-gate

La última semana estuvo marcada por la controversia en torno al pasillo que Estudiantes de La Plata se negó a realizar en homenaje a Rosario Central, tras su reciente consagración. Este gesto tradicional en el fútbol argentino se convirtió en el centro de un fuerte conflicto con la AFA.
La decisión de no realizar el pasillo llevó a la AFA a sancionar a Estudiantes. La institución platense fue penalizada con una multa y, lo que es más significativo, con la suspensión de su presidente, Juan Sebastián Verón, por seis meses. Esta medida ha generado un intenso debate sobre las reglas y la autoridad de la AFA en la gestión del fútbol argentino.
El viernes, Verón rompió el silencio y expresó su descontento con la sanción. En sus declaraciones, afirmó que Estudiantes se sintió obligado a realizar el pasillo, pero que las condiciones no eran las mismas que para otros clubes en situaciones similares. Criticó lo que consideró “graves amenazas” por parte de la AFA, sugiriendo que la sanción fue desproporcionada.
Verón también destacó que el trato hacia Estudiantes ha sido desigual y que la decisión de no realizar el pasillo fue una cuestión de principios. “Coartaron contra la libertad de los jugadores”, afirmó, dejando claro que el club no se siente representado por las decisiones de la AFA.
El conflicto ha generado un gran revuelo entre los hinchas que vuelcan sus opiniones a través de las redes sociales, mostrando su enojo en la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia y también apuntando contra su segundo: Pablo Toviggino. Muchos ven la sanción como un ataque a la identidad del club y a su autonomía. La situación plantea interrogantes sobre el manejo de la AFA y su relación con los clubes.