La administración provincial advirtió sobre la extrema gravedad del ingreso de una embarcación del Reino Unido en un muelle intervenido por el Gobierno nacional y exigió explicaciones urgentes a la Casa Rosada.

El escenario geopolítico en el Atlántico Sur atraviesa horas de máxima tensión e incertidumbre tras confirmarse la operatoria del buque petrolero VS Promise en la capital fueguina. La presencia de la embarcación con pabellón del Reino Unido encendió todas las alarmas en el Ejecutivo que encabeza Gustavo Melella, desde donde remarcaron el peligro que representa este hecho inédito para el resguardo territorial y la integridad de las islas usurpadas.
La entrega de la soberanía austral y el control del Puerto de Ushuaia
El reclamo provincial surge en un marco crítico tras la intervención federal dispuesta sobre la terminal portuaria a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, una medida actualmente judicializada. Desde Tierra del Fuego señalaron la alarmante contradicción del Gobierno central, que justificó la quita de competencias locales bajo el argumento de custodiar un enclave clave para luego permitir el libre atraque de buques de la potencia invasora en el Puerto de Ushuaia.
A este preocupante suceso se suma un contexto de vulnerabilidad regional que incluye el avance del remate de tierras de la Armada, el antecedente de navegación sin quejas inmediatas del buque militar HMS Medway y la instalación de radares de capitales británicos. El secretario Andrés Dachary alertó que este avance ocurre mientras resulta inminente el inicio de exploraciones ilegales de hidrocarburos en las Islas Malvinas vinculadas al yacimiento Sea Lion.
Exigencias a la Casa Rosada y reclamo por la restitución del Puerto de Ushuaia
Frente a la vulneración de los mandatos de la Constitución Nacional, el gobierno fueguino exigió que el Ministerio de Relaciones Exteriores y las autoridades nacionales detallen bajo qué parámetros estratégicos se autorizó la maniobra británica. La administración local advirtió que la política exterior actual compromete de forma irreversible la presencia argentina en la puerta de entrada a la Antártida y en las aguas australes.
En este marco de alerta institucional, la provincia reclamó la finalización inmediata de la intervención centralista y la devolución del manejo operativo de las instalaciones. Con un llamado urgente a las fuerzas políticas y a la ciudadanía para blindar los activos estratégicos, Tierra del Fuego ratificó que mantendrá la vía judicial y diplomática para evitar que el Puerto de Ushuaia sea administrado de espaldas a los intereses históricos de soberanía nacional.