El ataque ocurrió en un colegio de San Cristóbal. Un chico de 13 años murió y otros dos estudiantes resultaron heridos. El agresor, de 15, fue reducido dentro de la institución.

Un episodio de extrema violencia sacudió este lunes a la localidad de San Cristóbal, donde un alumno ingresó armado a su escuela y abrió fuego contra sus compañeros en pleno horario de ingreso.
El hecho ocurrió en la Escuela N°40 Mariano Moreno, mientras los estudiantes se encontraban en el patio para el izamiento de la bandera. Como consecuencia del ataque, un adolescente de 13 años murió y otros dos resultaron heridos.
Disparos en el patio y escenas de desesperación
Según las primeras informaciones, el agresor —un estudiante de 15 años— habría ingresado con una escopeta oculta dentro de un estuche de guitarra. Minutos después de entrar al establecimiento, comenzó a disparar contra sus compañeros.
El ataque generó escenas de pánico dentro de la escuela. Alumnos se refugiaron en las aulas, se tiraron al piso y trabaron las puertas mientras otros intentaban comunicarse con sus familias. Padres y madres llegaron desesperados al lugar tras recibir llamados y mensajes.
La situación fue contenida por personal de la institución: un preceptor logró reducir al atacante y quitarle el arma. En paralelo, efectivos policiales y ambulancias llegaron al establecimiento y trasladaron a los heridos a centros de salud.
Conmoción en la comunidad y primeras reconstrucciones
La coordinadora de Educación local, Carolina Morel, describió el impacto del hecho en una ciudad de alrededor de 20 mil habitantes donde no había antecedentes de este tipo. “Se escuchó un estruendo. Pensamos que era una broma, hasta que entendimos que estaban disparando”, relató.
“Nos tiramos al piso y trabamos las puertas”, agregó sobre la reacción de docentes y estudiantes en medio del ataque. También confirmó que el agresor fue contenido dentro del colegio y luego trasladado a una dependencia policial.
Según las primeras referencias, el adolescente no tenía antecedentes de conducta problemática y era considerado un buen alumno, lo que profundiza la conmoción en la comunidad educativa.
La escena deja una marca difícil de procesar: una escuela atravesada por la violencia en un momento que, hasta hace apenas minutos, parecía parte de la rutina.