La Justicia le prohibió al padre de un alumno de la Primaria Nº 55 que habría amenazado de muerte a la directora y a seis maestras acercarse al edificio escolar situado en 62 entre 27 y 28. La orden de restricción es de 300 metros e incluye los domicilios de las docentes que radicaron la denuncia en la Comisaría 5º, dando inicio a una causa penal.
La fiscal consideró que “en autos surgen motivos para sospechar que existe peligro cierto” de que se reiteren “hechos como el investigado”.
Como se sabe, la licencia que les dieron a las maestras, cuatro de grado y dos de apoyo, alteró fuertemente la vida cotidiana de una institución tranquila, a punto tal que es la que más niños y niñas integrados tiene en sus aulas.
En el acto público que se llevó a cabo ayer a las 8 “no se pudieron cubrir los cargos, de manera que habrá otro acto mañana (por hoy), en horas del mediodía”, indicó a este diario la jefa regional de inspectores, Silvia Cardarelli.
La funcionaria anticipó que de repetirse la situación de la víspera se buscarán otras alternativas para que “cada sección tenga su maestra, que es lo ideal”. Una de ellas puede ser reasignar docentes que ya trabajan en la institución.
A todo esto, resaltó que el hijo de Germán Pocino, el padre en cuestión, está concurriendo “normalmente a clases con su maestra de siempre”, la cual no sacó licencia.
Mientras tanto, los demás papás pueden dejar a sus chicos si lo desean. Quedan a cargo de integrantes del equipo de orientación escolar, de profesores de artística y educación física, con el fin de “garantizar la continuidad pedagógica”.
Nota publicada en El Día