En plena alarma financiera, el Presidente infló a USD 125 mil millones el blindaje electoral. Los analistas advierten que la corrida costará más de USD 183 mil millones y que el Central no tiene reservas para resistir el golpe.

El fantasma de una corrida cambiaria desvela a la Casa Rosada y expone las grietas del plan económico libertario. La bazooka de dólares que Javier Milei dice tener para enfrentar un desarme masivo del peso se agrandó a casi el doble en tan sólo una semana. El presidente afirmó ahora que tiene 125 mil millones de dólares listos para contener la cotización de la divisa en el año electoral. En la misma lisérgica entrevista con Luis Majul en la que anunció que deportó a 30 mil terroristas, Milei había dicho que el año que viene el Gobierno contaría con 70.000 millones de dólares para blindar el mercado. Luego, desde París, elevó esa cifra de contención a 75.000 millones.
En el medio, Luis “Toto” Caputo intentó explicar cómo se construye ese escudo cambiario frente a la desconfianza de los inversores. El ministro detalló que reúne unos 20.000 millones de dólares que el Banco Central proyecta comprar durante 2026. A esa cuenta sumó 20.000 millones del swap con China, otros 20.000 millones de la línea acordada con Estados Unidos y capacidad para intervenir por unos 15.000 millones en futuros. La primera bazooka ya había disparado el riesgo país a los 650 puntos por la simple razón de que el mercado entendió que Milei le estaba poniendo volumen explícito a una futura corrida cambiaria.
Ahora, el volumen para atajar la corrida contra la moneda nacional es mucho más grande y Caputo tendrá que salir a ratificar los otros 50 mil millones extra que inventó Milei este lunes en una entrevista con Eduardo Feinmann en radio Mitre. “No espero una corrida, pero me preparo”, reconoció el libertario admitiendo el peligro inminente que acecha a las reservas. “Los dólares nos salen por las orejas. Los dólares que no se pueden seguir por el lado financiero nos están saliendo por las orejas por el lado real”, lanzó en otra hipérbole para disimular la vulnerabilidad cambiaria.
Para darle forma a esta nueva barrera contra una corrida, Milei dijo que hay US$25.000 millones que vencen en manos de tenedores locales “con lo cual, ese rollover está asegurado”. Al mismo tiempo aseguró: “El rollover externo lo tenemos arreglado con organismos y con otros países”. A eso sumó los US$20.000 millones comprados por el Central, los US$20.000 millones de los swaps con China y Estados Unidos y la alternativa de dólar futuro por US$15.000 millones para frenar la demanda.
“La base monetaria es US$30.000 millones, quiere decir que con dólar futuro yo puedo sacar la mitad de la base monetaria. O sea, no le dejo un peso a nadie en la casa. Entonces, ahí solo tengo 75.000 millones de dólares”, argumentó el Presidente para explicar cómo evitaría la dolarización de carteras. Finalmente, Milei dijo que aún falta sumar US$30.000 millones de superávit comercial y el dinero que pueda entrar por el RIGI, con lo cual el poder de fuego del Banco Central contra la corrida será del orden de los US$125.000 millones.
Sin embargo, frente al pánico de una corrida cambiaria total, los cálculos de Miguel Ángel Broda indican que esa friolera incluso podría ser insuficiente. En su último informe, el economista estimó que el gobierno necesitaría en realidad 183.475 millones de dólares para apagar un verdadero incendio sobre el tipo de cambio. El cálculo de Broda sobre el peligro de corrida incluye el volumen de “M3 en manos privadas”, que representa unos $125,7 billones equivalentes a USD 84.454 millones con potencial de volcarse al dólar. A esa masa sumó la deuda pública en pesos con acreedores privados, calculada en $147,4 billones, lo que equivale a unos USD 99.020 millones que ante la menor duda correrán a buscar cobertura en moneda extranjera.