El ministro de Economía rechazó las preguntas sobre la pérdida de ingresos y sostuvo que existe una “distorsión” entre los datos económicos y la realidad que atraviesan millones de personas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a defender el ajuste económico del Gobierno y relativizó las dificultades que atraviesan amplios sectores sociales para sostener sus gastos cotidianos. Lo hizo durante el Latam Economic Forum 2026, frente a empresarios y referentes del llamado “círculo rojo”, donde cuestionó incluso la manera en la que se formulan preguntas sobre la crisis económica.
“No me digan que la gente no llega”, el planteo de Caputo frente a empresarios
“¿Qué es ‘la gente’?”, respondió Caputo al ser consultado sobre la situación de quienes no logran llegar a fin de mes. Según el funcionario, instalar esa pregunta implica transmitir la idea de que “antes estaban mejor”, algo que rechazó de manera tajante. “Hace dos años la gente andaba muchísimo peor”, insistió durante su exposición en el Goldcenter de Parque Norte.
El ministro sostuvo además que existe una “distorsión” entre los indicadores económicos y la percepción social sobre la situación del país. En esa línea, defendió la política fiscal del Gobierno y aseguró que la actual administración “es la que más impuestos bajó”, pese a los reclamos por caída del consumo, pérdida del poder adquisitivo y deterioro de los salarios frente a la inflación.
Caputo reconoció que hay personas que no llegan a fin de mes, pero relativizó el impacto
Aunque aseguró tener “empatía” con quienes atraviesan dificultades económicas, Caputo insistió en relativizar el alcance del problema. “Hay gente a la que le pasa eso”, admitió, antes de volver a cuestionar la idea de que se trate de una situación generalizada. Según afirmó, los datos oficiales muestran que “12 millones de personas salieron de la pobreza” y que “un 25% de la población definitivamente está mejor”.
Las declaraciones se dieron en medio de un contexto marcado por el ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Javier Milei, con caída del consumo, salarios deteriorados y aumento de la precarización laboral. Mientras el oficialismo insiste en mostrar mejoras macroeconómicas, los indicadores sociales siguen reflejando las dificultades crecientes de gran parte de la población para sostener gastos básicos en el día a día.