La firma en Washington fue presentada como un avance histórico, pero especialistas y sectores políticos advierten sobre asimetrías, concesiones y riesgos para la soberanía económica.

El Gobierno nacional confirmó la firma de un acuerdo de comercio e inversión con Estados Unidos en Washington, en un anuncio encabezado por el canciller Pablo Quirno junto al representante de Comercio norteamericano, Jamieson Greer. El encuentro se realizó bajo un marcado hermetismo y fue presentado como un paso clave en el alineamiento entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump, aunque persisten serias dudas sobre sus beneficios concretos para la Argentina.
Según el comunicado oficial, el entendimiento busca facilitar el acceso a mercados, reducir barreras comerciales y armonizar regulaciones. En ese marco, Argentina habilitará condiciones preferenciales para exportaciones de medicamentos, maquinaria, productos agrícolas y tecnología, mientras que Estados Unidos eliminará aranceles sobre determinados recursos naturales y mejorará el ingreso de carne vacuna. Especialistas advierten que el esquema podría profundizar asimetrías estructurales y condicionar decisiones estratégicas del país.
El anuncio coincidió con la preparación de un nuevo viaje de Milei a Estados Unidos, el decimotercero desde el inicio de su mandato. El Presidente participará de una gala en la residencia de Trump en Palm Beach, donde buscará capitalizar políticamente el acuerdo y reforzar el vínculo bilateral, profundizando una política exterior cada vez más concentrada en Washington.
En paralelo, la Cancillería informó otro entendimiento vinculado a minerales críticos, centrado en litio y cobre. Aunque el Gobierno destaca el potencial exportador, crecen las alertas sobre la consolidación de un modelo extractivo con escaso valor agregado local.
La Casa Rosada confirmó que el acuerdo será enviado al Congreso. Mientras Milei lo presenta como una oportunidad histórica, desde la oposición advierten sobre concesiones que podrían afectar la soberanía económica. El anuncio se celebra, pero el costo real aún es incierto.