Con música, intervenciones y fuerte contenido político, la jornada se convierte en antesala de la marcha central a 50 años del golpe cívico-militar.

Miles de personas colman desde la tarde la Plaza de Mayo en el marco de la tradicional vigilia por el 24 de marzo, una jornada cargada de memoria y compromiso colectivo en la previa del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. A 50 años del último golpe cívico-militar, el encuentro vuelve a poner en el centro la exigencia de justicia por los 30.000 detenidos desaparecidos.
Música, cultura y memoria colectiva
La “Vigilia por la Identidad”, organizada por La Garganta Poderosa, comenzó este 23 de marzo a las 16 y se extenderá hasta la medianoche. El evento reúne a artistas, referentes culturales y militantes en un espacio donde la memoria se expresa a través del arte y la palabra.
Sobre el escenario se presentan figuras como Wos, León Gieco y Ricardo Mollo, junto a bandas como La Delio Valdez y Las Pastillas del Abuelo. También participan actores, periodistas y divulgadores en charlas e intervenciones que refuerzan el sentido político de la jornada.
Antesala de una movilización histórica
La vigilia funciona como antesala de la movilización del 24 de marzo, cuando se realizará el acto central en la misma plaza. Se espera una masiva concurrencia con columnas que partirán desde distintos puntos emblemáticos como la ESMA y el Congreso Nacional.
Organismos de derechos humanos y organizaciones sociales acompañan la convocatoria, que se replica en distintas ciudades del país. En un contexto de preocupación por retrocesos en políticas de memoria, la movilización adquiere una dimensión aún más significativa.
A 50 años, la memoria sigue en pie
La vigilia no es solo un evento cultural: es una reafirmación colectiva frente a la historia. A medio siglo del golpe, la consigna de Memoria, Verdad y Justicia vuelve a ocupar el espacio público con fuerza, en defensa de un proceso que convirtió a la Argentina en referencia mundial en derechos humanos.
En cada canción, en cada intervención y en cada presencia, se sostiene un mismo reclamo: que el pasado no se repita y que los 30.000 detenidos desaparecidos sigan siendo bandera de lucha y memoria activa.