Docentes de la ADULP profundizan el conflicto con un plan de lucha que paraliza el inicio del cuatrimestre.

El conflicto universitario en la La Plata suma un nuevo capítulo. La ADULP confirmó un paro de dos semanas que impactará de lleno en la Universidad Nacional de La Plata, en rechazo al ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno nacional. La medida fue votada en una asamblea extraordinaria realizada en la Facultad de Artes, con amplia participación de afiliados.
Fechas del paro y alcance en la UNLP
Las jornadas de paro se llevarán adelante el 30 y 31 de marzo, el 1 y 4 de abril, y luego del 27 al 30 de abril, con una última fecha el 2 de mayo. En total, serán dos semanas completas sin clases que afectarán el inicio del ciclo lectivo y la planificación académica en todas las facultades.
Desde el gremio advirtieron que la medida no es aislada, sino parte de un plan de lucha sostenido que podría profundizarse si no hay respuestas concretas del Ejecutivo. En ese marco, también se propuso impulsar una nueva Marcha Federal Universitaria para visibilizar el conflicto en todo el país.
Reclamo salarial y financiamiento en crisis
El eje central del reclamo es la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y el desfinanciamiento del sistema universitario. Desde la ADULP exigen la convocatoria a paritarias libres y la implementación plena de la Ley de Financiamiento Universitario.
Además, denuncian que el presupuesto 2026 consolida un recorte histórico: las universidades recibirán apenas el 0,47% del PBI, con una caída real cercana al 34% respecto de 2023. La reducción también impacta en becas, investigación científica y hospitales universitarios.
Un abril marcado por la crisis educativa
El endurecimiento del conflicto anticipa un mes de alta tensión en la Universidad Nacional de La Plata. La paralización de actividades no solo afecta a docentes, sino también a miles de estudiantes que ven alterado el normal desarrollo del cuatrimestre.
En este contexto, el sistema universitario argentino vuelve a ubicarse en el centro del debate público, con una comunidad educativa que advierte sobre las consecuencias de un ajuste que, aseguran, pone en riesgo el funcionamiento y el futuro de la educación superior.