Emilio Alal S.A. baja sus persianas en Corrientes y Chaco y expone el impacto del modelo económico sobre la industria nacional y las economías regionales.
La empresa Emilio Alal S.A., una pyme textil con más de cien años de historia, anunció el cierre definitivo de sus plantas productivas y dejó en la calle a más de 250 trabajadores. La decisión se inscribe en una ola de cierres industriales que golpea de lleno al entramado productivo nacional, en un contexto marcado por la apertura indiscriminada de importaciones, la caída del poder adquisitivo y el aumento sostenido de los costos.
La compañía confirmó el cierre de sus plantas de hilados y telas en la ciudad de Goya, Corrientes, y de la planta de hilados en Villa Ángela, Chaco. En total, 240 empleados correntinos y 14 chaqueños quedaron sin trabajo de un día para otro, en un duro golpe social y económico para ambas localidades.
A través de un comunicado oficial, las autoridades de la firma señalaron que la determinación fue tomada tras “haber agotado todas las instancias posibles” para sostener la actividad. Sin embargo, advirtieron que el “actual contexto económico y comercial adverso” y los problemas estructurales que enfrenta la industria volvieron “inviable” la continuidad de las operaciones.
Entre las causas del cierre, la empresa enumeró la apertura sin controles de importaciones de hilados, telas, prendas nuevas y fardos de ropa usada, mayormente provenientes de Asia, la fuerte retracción del consumo interno, los elevados costos financieros, el atraso cambiario, el encarecimiento de la energía, los costos laborales y una alta carga impositiva. Según remarcaron, este combo provocó una pérdida crítica de competitividad para la producción nacional.
Desde la firma subrayaron que el cierre no responde a una falta de compromiso empresarial, sino que se enmarca en una crisis profunda que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras. En ese sentido, alertaron que el sector textil atraviesa “el momento más complejo de su historia”.
Tras conocerse la noticia, la Cámara Empresarial de Goya advirtió que el cierre de Emilio Alal S.A. “golpea de lleno a la economía regional” y reclamó la intervención urgente de los distintos niveles del Estado. El fortalecimiento del peso y el aluvión importador, señalaron, terminaron por asfixiar a la industria local. Por eso, exigieron a autoridades y legisladores que se conviertan en portavoces de un reclamo firme en defensa de las economías regionales, hoy al borde del colapso.