La CGT y ambas CTA calificaron de vergonzosa la propuesta patronal de congelar los ingresos hasta 2027 y reclamaron una recomposición urgente para acercar el piso legal al millón de pesos.

La mesa de negociación para actualizar los haberes básicos de los trabajadores cerró en menos de una hora sin ningún punto de coincidencia entre las partes. La reunión virtual convocada por la Secretaría de Trabajo que encabeza Julio Cordero evidenció una brecha insalvable entre el reclamo unificado del movimiento obrero y el esquema de aumentos mínimos presentado por las cámaras patronales en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo.
La propuesta empresaria y el reclamo unificado
En el encuentro a distancia, el sector empresario planteó un incremento del 1,8% para septiembre y del 1,7% en octubre, con la intención expresa de congelar el haber hasta abril de 2027. Este porcentaje llevaría el monto actual a $372.400 y $379.103 respectivamente en los próximos dos meses, cifras que fueron repudiadas de forma unánime por las representaciones sindicales al considerar que no cubren ni una fracción básica de las necesidades cotidianas.
Frente a esa postura, la CGT y las dos CTA presentaron un reclamo conjunto para fijar el Salario Mínimo en $939.000 durante septiembre, con un esquema de actualización atado al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central para alcanzar los $987.595 hacia fin de año. Los dirigentes gremiales acusaron a las autoridades de vaciar deliberadamente el funcionamiento del organismo para justificar una nueva imposición de valores por la vía del decreto presidencial.
El plan de lucha en torno al Salario Mínimo
Las conducciones gremiales denunciaron que la modalidad virtual implementada por la Secretaría de Trabajo busca clausurar el debate de fondo e impedir el trabajo regular de las comisiones técnicas. Desde las centrales advirtieron que el Estado incumple la obligación legal de confeccionar una canasta básica de referencia, utilizando la parálisis institucional para deprimir el valor testigo que rige como piso de las paritarias en toda la economía.
A este conflicto se suma el pedido sindical para restituir programas de asistencia social y el salario complementario que acompañaba a los sectores más vulnerables. Ante la falta de acuerdo formal sobre el Salario Mínimo y la posibilidad cierta de que el Poder Ejecutivo vuelva a fijar montos de manera unilateral, las organizaciones de trabajadores ratificaron el estado de alerta y anticiparon que en los próximos días definirán nuevas medidas de fuerza en las calles.