
El turismo interno anotó cifras históricas durante el Carnaval 2026, ya que más de 3 millones de argentinos se movilizaron por el país durante el primer fin de semana largo del año, según datos oficiales y estimaciones del sector privado. Este movimiento generó un impacto económico significativo en destinos de playa, sierras, litoral y ciudades patrimoniales.
Las cifras, que superan ampliamente las registradas en años recientes, reflejan una muy alta ocupación hotelera y turística en la mayoría de las regiones del país. La presencia de turistas se extendió desde los principales polos tradicionales —como Mar del Plata, Córdoba, Bariloche y Mendoza— hasta localidades del interior bonaerense y del Norte argentino.
El despliegue de viajeros comenzó el jueves por la tarde, cuando familias y grupos de amigos iniciaron sus viajes hacia distintos puntos turísticos, y se mantuvo hasta el martes, día en que culmina el fin de semana largo por Carnaval. La estimación de 3 millones de personas movilizadas se basa en flujos vehiculares, reservas hoteleras y encuestas directas a visitantes, según fuentes del sector.
En términos de gasto, el movimiento turístico generó un importante volumen de ingresos para economías regionales. Comercios, hoteles, agencias de viajes y prestadores de servicios vinculados al turismo reportaron una mayor demanda de servicios y niveles de facturación superiores a los observados en fines de semana largos previos.
El Ministerio de Turismo destacó que la alta circulación de turistas también dinamiza el empleo temporario en los destinos, con contratación de personal para la temporada y refuerzo en atención al público y servicios conexos.
Los destinos costeros de la provincia de Buenos Aires, especialmente Mar del Plata, registraron ocupaciones cercanas al cien por ciento en alojamientos turísticos, mientras que otros destinos de interior como Carlos Paz y Mendoza capital alcanzaron niveles similares. En el sur, Bariloche y Villa La Angostura mostraron una intensa afluencia de visitantes, en un repunte que el sector calificó de “excepcional”.
El movimiento turístico también generó impacto en los servicios de transporte de pasajeros y aerocomerciales, con un aumento de ventas de pasajes de ómnibus y vuelos domésticos respecto a fines de semana largos previos.
Entre los factores que explican esta performance se mencionan la recuperación del poder adquisitivo respecto a años anteriores, la planificación anticipada de viajes por parte de las familias y una oferta turística diversificada que incluye playas, montañas, destinos culturales y actividades al aire libre.
Este récord de movilización en Carnaval se suma a los indicadores positivos que vienen registrando distintos segmentos del turismo doméstico, ratificando la importancia del sector como motor de la economía interna y como generador de ingresos y empleo en múltiples regiones del país.