El gobernador llamó al líder de La Cámpora para garantizar su elección al frente del Congreso partidario. Convocó al Consejo para llamar al plenario de noviembre y frenó presiones internas.

Axel Kicillof ordenó respetar de manera estricta el acuerdo político alcanzado con La Cámpora. La directiva del gobernador bonaerense busca que Máximo Kirchner asuma la presidencia del Congreso del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires. Sectores importantes que apoyan la proyección presidencial del mandatario provincial venían poniendo en duda esa designación partidaria. Esos dirigentes argumentaban que la correlación de fuerzas en el peronismo se inclina actualmente hacia la figura del gobernador.
Frente a esa tensión interna, Kicillof se comunicó telefónicamente este jueves con Máximo Kirchner. Durante la conversación, el gobernador le transmitió personalmente su decisión de honrar el pacto para que el diputado quede al frente del órgano provincial. Ese compromiso original fue el que le permitió en su momento al propio Kicillof coronar como presidente del PJ bonaerense. Para operativizar el entendimiento, el mandatario dio instrucciones precisas a dos figuras clave de la conducción partidaria.
La orden fue dirigida a la vicegobernadora y vicepresidenta del partido, Verónica Magario, y al secretario general del PJ provincial, Mariano Cascallares. Ambos dirigentes quedaron encomendados para resolver la cuestión institucional y convocar formalmente al Consejo del partido. El objetivo inmediato del Consejo será formalizar el llamado al Congreso partidario para el próximo mes de noviembre. Desde el peronismo explicaron que estas reuniones institucionales son obligatorias debido a las exigencias legales que rigen sobre los partidos políticos.
Esas normativas exigen cumplir estrictamente con los esquemas de formalidad y funcionamiento regular de las estructuras políticas. Además, el PJ bonaerense tiene la obligación legal de remitir al PJ Nacional su listado actualizado de congresales partidarios. La conformación y el envío de esa nómina representan una potestad exclusiva que le corresponde al Congreso del partido provincial. La convocatoria permite así saldar los requerimientos administrativos ante la justicia electoral y ordenar las filas internas.
El mandatario provincial también envió un mensaje contundente hacia las bases que impulsan su propio armado político. Ante los dirigentes de su agrupación, el Movimiento al Futuro (MDF), Kicillof fijó un límite claro a las disputas territoriales. Esos sectores venían reclamando abiertamente que se obturara la consagración de Máximo Kirchner al frente del Congreso partidario. Frente a esas presiones, Kicillof fue tajante: “No podemos imponer la voluntad del MDF a un acuerdo del PJ”.