La tensión salarial en la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo. En las últimas horas, la seccional bonaerense de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro para el lunes 2 de marzo y una movilización al Puente Pueyrredón a las 9 de la mañana.

La medida se definió tras rechazar una oferta del Gobierno provincial del 3% de aumento para febrero. El gremio exige una recomposición que permita recuperar el poder adquisitivo perdido durante el último año. Sin embargo, el comunicado oficial evitó confrontar de manera directa con la gestión de Axel Kicillof y colocó el foco del conflicto en la Casa Rosada.
Reclamos a la Provincia, críticas a la Nación
Para la conducción sindical, el deterioro salarial de los estatales bonaerenses es consecuencia directa del ajuste impulsado por el presidente Javier Milei. ATE denunció “tarifazos que impactan sobre el salario” y acusó al Gobierno nacional de “asfixiar a los bonaerenses al quitarles 22 billones de pesos de fondos que debe girarle a la provincia”.
En el comunicado, el sindicato reclamó la “urgente continuidad de la negociación salarial” para evitar que 2026 arranque con nueva pérdida de poder adquisitivo y exigió un aumento de emergencia para los sectores más postergados, como los auxiliares de la educación.
No obstante, aunque el discurso público apunta hacia la Nación, los reclamos concretos recaen sobre la administración provincial: recomposición salarial, recategorizaciones, pase a planta permanente de temporarios ingresados hasta diciembre de 2025, regularización de becarios y convocatoria a mesas técnicas sectoriales, entre otros puntos.
Más recursos y más impuestos
ATE también instó a la Provincia a generar nuevas fuentes de financiamiento. Entre las propuestas, sugirió aumentar el impuesto inmobiliario rural, aplicar adicionales a inmuebles en barrios cerrados o urbanos ociosos y fortalecer el impuesto a la herencia.
El gremio argumentó que entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 la canasta de servicios públicos del AMBA subió 593%, mientras que el nivel general de precios se incrementó 200%, cifras que —según sostienen— pulverizaron los ingresos estatales.
Un conflicto que escala
La convocatoria al Puente Pueyrredón anticipa una jornada de alto voltaje político y sindical. La adhesión de ATE se suma a la de gremios docentes y judiciales, configurando un frente de conflicto amplio en el inicio del ciclo lectivo.
En el medio, la Provincia queda atrapada entre la presión de los sindicatos y la disputa de fondos con la Nación. El lunes será una prueba de fuerza que excede la paritaria: pondrá en juego la relación entre el sindicalismo estatal, el gobierno bonaerense y la estrategia de confrontación con la Casa Rosada.