El presidente Milei anunció subas en jubilaciones, educación y discapacidad, pero los incrementos dependen de proyecciones de inflación y crecimiento que podrían no cumplirse. El Congreso, más hostil que el año pasado, anticipa una fuerte disputa por un presupuesto con el “menor nivel de gasto de los últimos 30 años”.

Con una cadena nacional grabada, el presidente Javier Milei presentó este lunes el Presupuesto 2026, un proyecto que promete aumentos en jubilaciones, educación y pensiones por discapacidad, pero que llega en medio de un escenario económico y político frágil. El mandatario defendió el texto como la “ratificación del orden fiscal” y advirtió que sin él se perdería el esfuerzo de estos meses.
El Gobierno aseguró que el plan contempla el “menor nivel de gasto público de los últimos 30 años”, aunque no aclaró qué partidas se reducirán para sostener ese ajuste. Los números oficiales prevén una inflación del 10,1% en 2026, un crecimiento del 5% y un dólar a $1.423 al cierre del año próximo. Cualquier desvío en esas proyecciones pondrá en riesgo los incrementos anunciados.
Milei al mejor estilo Macri
Durante la cadena nacional, Milei buscó transmitir calma y reiteró un discurso similar al de diciembre pasado: “Lo peor ya pasó”. Sin embargo, la persistente recesión, la caída del consumo y la incertidumbre financiera generan dudas sobre la solidez de sus pronósticos.
“El equilibrio fiscal es la piedra angular de nuestro plan de gobierno y es un principio no negociable”, repitió el Presidente, que volvió a descartar la emisión como herramienta.
Aumentos atados a la inflación
Milei anunció que las jubilaciones tendrán un incremento del 5% por encima de la inflación, que la educación subirá un 8% y la salud un 17%. También informó que las pensiones por discapacidad se incrementarán un 5% en términos reales.
Pero esos cálculos están condicionados: si la inflación supera el 10,1% proyectado —un número cuestionado por analistas privados—, los aumentos quedarían neutralizados. En el caso de las universidades, el Gobierno promete asignar 4,8 billones de pesos, aunque tampoco queda claro cómo se financiará sin nuevos recortes en otras áreas.
Un Congreso menos tolerante
El oficialismo enfrenta un panorama más adverso en el Congreso que el año pasado. La oposición ya anticipa que discutirá cada artículo, y advierte que el ajuste podría recaer sobre sectores vulnerables. Milei, lejos de mostrarse dispuesto a negociar, endureció su postura: “El futuro depende de que la política se comprometa con el orden fiscal”.
Inquietud sobre el rumbo económico
Si bien el Presidente intenta instalar un clima de optimismo, la preocupación crece. Con la economía aún en caída, el poder adquisitivo deteriorado y una proyección de inflación que muchos dudan que se cumpla, el Presupuesto 2026 aparece como un plan cargado de incertidumbre.
Milei cerró su mensaje con una frase desafiante: “No aflojemos, hagamos que este esfuerzo valga la pena”. Pero las dudas persisten sobre si la sociedad podrá resistir un nuevo año de ajustes tan severos.