La reunión encabezada por el Presidente expuso incomodidades crecientes dentro del Gobierno: Manuel Adorni asumirá un control férreo sobre cada ministerio y los funcionarios de mayor antigüedad admiten preocupación por el avance del “triángulo de hierro”. Las reformas clave y el futuro del Presupuesto 2026 quedaron en el centro del debate.

El presidente Javier Milei lideró este miércoles una reunión de Gabinete que dejó al descubierto un clima de inquietud puertas adentro de la Casa Rosada. El encuentro, que comenzó a las 9.30 en el Salón Eva Perón, no solo funcionó como espacio de trabajo sino como escenario de presentación de los próximos ministros que desembarcarán en el Ejecutivo.
Entre ellos estuvieron Alejandra Monteoliva, quien asumirá Seguridad Nacional tras la salida de Patricia Bullrich, y Carlos Presti, futuro responsable de Defensa en reemplazo de Luis Petri. Ambos fueron introducidos por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien sorprendió al anunciar que supervisará personalmente el funcionamiento de todas las áreas y que convocará reuniones cada diez días para hacer un seguimiento minucioso.
Ese anuncio encendió alarmas entre varios integrantes del Gabinete, especialmente entre quienes llevan más tiempo en sus cargos y ven con preocupación el fortalecimiento del triángulo de hierro y la instalación de un control político más rígido sobre el trabajo cotidiano de cada ministerio.
Aunque la presentación de los nuevos funcionarios ocupó buena parte del encuentro, el foco se centró en otro tema: la urgencia del Gobierno por acelerar las negociaciones legislativas para avanzar con la reforma laboral, el paquete impositivo, los cambios al Código Penal y la definición del Presupuesto 2026.
Todo indica que esta fue la última reunión compartida entre ministros salientes y entrantes. Monteoliva podría jurar la próxima semana y Presti lo haría pocos días más tarde, en un contexto de creciente tensión interna.