
El Gobierno nacional oficializó un nuevo ajuste en las tarifas del transporte automotor de jurisdicción nacional, que impactará en los boletos de colectivos a partir de este miércoles y contempla una nueva suba programada para marzo. La medida fue publicada a través de la Secretaría de Transporte y busca equilibrar costos en el sector, aunque se da en un contexto de fuerte presión sobre los bolsillos de los usuarios.
Según la resolución oficial, las tarifas de los boletos de colectivos nacionales —incluidos los servicios de media y larga distancia que operan en la zona del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)— tendrán un incremento inmediato, que se suma a otro ajuste ya programado para el mes de marzo con el objetivo de acompañar el aumento de costos en empresas de transporte. El esquema forma parte de una estrategia para “reforzar la competitividad” del sector y asegurar la continuidad de los servicios, según comunicó la Secretaría de Transporte.
Este incremento se suma a una serie de ajustes que ya vienen impactando en el transporte público desde hace meses. En el caso de los colectivos, la tarifa mínima para los servicios nacionales en el AMBA había sido modificada recientemente, y con esta nueva actualización los valores suben nuevamente para amortiguar la presión de gastos operativos, entre ellos combustible, mantenimiento y salarios.
La decisión se da en medio de tensiones con los sindicatos del transporte, que vienen reclamando mejoras salariales y condiciones de trabajo. El ajuste tarifario se había negociado en la previa de amenazas de medidas de fuerza, y el Gobierno había prometido mayores subsidios o incrementos para evitar la paralización de servicios.
Fuentes oficiales explicaron que el aumento se implementa en dos etapas: una a partir de este miércoles con un porcentaje inicial, y otra programación para el mes de marzo, que completará el ajuste total acordado con las empresas de colectivos. Esto implica que el costo del boleto continuará en alza y generará un impacto directo en el bolsillo de los pasajeros.
Desde algunos sectores del transporte señalaron que la actualización era necesaria para sostener rutas y frecuencias, ante la aceleración de costos en insumos y energía. Aun así, organizaciones de defensa del consumidor y usuarios advirtieron que los ajustes reiterados profundizan la carga económica de quienes utilizan colectivos como principal medio de movilidad.
El aumento tarifario se da en un momento en el que la inflación general sigue siendo un factor clave para las decisiones de gasto de las familias, y el transporte público constituye una porción sensible del presupuesto cotidiano. Por eso, la medida generó debate sobre la sostenibilidad del sistema tarifario actual y el rol de los subsidios estatales frente a la presión de costos.
A partir de este miércoles, los usuarios deberán adaptar sus presupuestos a los nuevos valores, y se espera que los incrementos sean parte de la agenda de discusión tanto en sindicatos como en ámbitos legislativos y sociales, en un contexto en el que el transporte público sigue siendo un servicio esencial para millones de argentinos.