
Los sindicatos del transporte nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) anunciaron un cese de tareas desde las 13 de este miércoles para participar de la movilización convocada al Congreso Nacional en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, que comenzará a debatirse ese mismo día en el Senado.
La medida fue confirmada este lunes y se enmarca en la jornada nacional de protesta convocada por la CGT, que contará también con la participación de docentes y otros sectores sindicales. El objetivo del cese es garantizar que los trabajadores puedan movilizarse durante el inicio del tratamiento legislativo de la denominada Ley de Modernización Laboral.
Según detallaron desde la CATT, la convocatoria alcanza a gremios del sector aéreo, marítimo, portuario, ferroviario, de subterráneos y camioneros, entre otros, aunque aclararon que no implicará una paralización total del transporte. El anuncio fue ratificado en una conferencia de prensa encabezada por el secretario general de la Confederación, Juan Carlos Schmid.
Desde la organización precisaron que el cese de actividades comenzará a las 13 horas, en coincidencia con el arranque del debate en la Cámara alta, para facilitar la concentración en la Plaza del Congreso. La medida no incluye a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que no forma parte de la CATT, por lo que no se prevén interrupciones en los servicios de colectivos en el AMBA.
No obstante, el gremio que conduce Roberto Fernández mantiene un conflicto salarial en el interior del país y advirtió que podría haber afectaciones en la circulación de colectivos fuera del Área Metropolitana si no se acreditan los sueldos adeudados antes del martes.
En un comunicado difundido tras la conferencia, la CATT sostuvo que la iniciativa oficial “constituye una reforma regresiva” y advirtió que “avanza peligrosamente sobre derechos conquistados por los trabajadores a lo largo de décadas de lucha”. Los sindicatos señalaron que el proyecto apunta a precarizar las condiciones laborales, flexibilizar las jornadas, debilitar la estabilidad en el empleo y erosionar el sistema de protección social, en beneficio de los sectores concentrados de la economía.
En la misma línea, Schmid afirmó que la reforma “ataca derechos constitucionales”, “viola convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo” y “favorece de manera explícita al sector empresarial”. Por su parte, el secretario gremial de la CATT, Juan Pablo Brey, llamó a una movilización contundente y aseguró que “el miércoles hay que dejar todo, movilizar y afectar los servicios que sean necesarios para hacer oír la voz del movimiento obrero”.
La protesta se perfila así como uno de los principales focos de resistencia sindical frente a la agenda laboral del Gobierno, en una semana clave para el tratamiento parlamentario del proyecto.