
La sesión preparatoria de Diputados, donde juraron los legisladores que asumirán el 10 de diciembre, dejó mucho más que fórmulas extravagantes. Lo que se vio en el recinto fue una postal nítida del clima político que atraviesa al Congreso: tensiones cruzadas, desbordes de sectores oficialistas, episodios de hostigamiento e incluso expresiones misóginas que surgieron, insólitamente, desde la transmisión oficial.
Misoginia en la transmisión oficial
Mientras se desarrollaban las juras, el canal Diputados TV —en su emisión a través de YouTube— dejó escapar comentarios impropios que no fueron parte del audio institucional, pero sí de un micrófono abierto. “Qué buena que está la peruca”, “qué linda la…” fueron algunas de las frases que se escucharon de manera nítida. La voz masculina hacía referencia al físico de diputadas que estaban jurando.
El episodio, grave por su procedencia, expuso una vez más la falta de profesionalismo y controles en organismos que deberían garantizar estándares mínimos de respeto institucional y perspectiva de género.
Jura con cruce político: el caso Velázquez–LLA
Uno de los momentos más tensos lo protagonizó María Elena Velázquez, la diputada bonaerense que, al mencionar a Guillermo Moreno en su jura, recibió murmullos y comentarios displicentes desde las bancas de La Libertad Avanza.
Lejos de dejarlos pasar, Velázquez contestó de inmediato: “¿Quién te creés que sos? ¿Me vas a venir a callar a mí?”. El episodio reveló la fricción creciente entre el oficialismo libertario —cada vez más propenso al agravio rápido— y una oposición que empieza a plantarse ante las provocaciones.
El grito que desató la guerra de cánticos
El recinto estaba en silencio tras la aparición de Javier Milei en uno de los palcos cuando el diputado chaqueño Aldo Leiva lanzó un grito que retumbó en el Congreso: “Presidente, la Patria no se vende”.
La frase actuó como pólvora en un clima ya cargado. Inmediatamente, la bancada libertaria respondió con cánticos y consignas que transformaron la sesión en un estadio improvisado. Lejos de descomprimir, la presencia de Milei pareció actuar como un factor de agitación interna para su propio bloque.
Lemoine vs. Bregman: el choque más ruidoso
La jura de Myriam Bregman fue otro de los focos de tensión. La diputada del Frente de Izquierda realizó una intervención extensa que culminó con un pedido explícito a la presidencia para que se ordenara a Lilia Lemoine, quien había interrumpido reiteradamente con gritos.
“Que esta señora se calle la boca, porque nos tiene re cansados”, exigió Bregman, señalando directamente a la diputada libertaria, que respondió con nuevos gritos desde su banca.
El episodio expuso nuevamente el estilo confrontativo de Lemoine, convertido ya en un sello distintivo del oficialismo mileísta dentro de la Cámara.