Un acuerdo previo al escándalo cripto contradice la versión oficial y expone vínculos ocultos entre la Casa Rosada, empresarios y operadores.

Antes del estallido del caso $LIBRA —el criptogate que dejó a miles de ahorristas perjudicados tras una maniobra de “pump and dump”— existió un capítulo previo que ahora complica aún más al entorno presidencial. Se trata de una “precuela” que revela acuerdos, documentos ocultos y un circuito de intermediarios que operaba en las sombras.
El documento que el Gobierno negó
La investigación del periodista Hugo Alconada Mon sacó a la luz un dato clave: el propio Javier Milei firmó una carta de intención con la empresa Cube Exchange para aplicar tecnología blockchain en el Estado.
Sin embargo, cuando se solicitó acceso a ese documento, todas las áreas de la Presidencia negaron su existencia. Ni la Secretaría General ni Legal y Técnica registraban copia alguna de ese acuerdo oficial.
La contradicción estalló cuando el documento “perdido” apareció donde menos se esperaba: en el celular de Mauricio Novelli, un operador cercano al presidente.
Novelli, el nexo en las sombras
Novelli, trader y lobista con llegada directa a los hermanos Milei, quedó en el centro de la escena. En el peritaje de su teléfono —secuestrado por la Justicia— no solo apareció la carta de intención con Cube Exchange, sino también material mucho más comprometedor.
Entre los archivos, se encontró un borrador de acuerdo que detalla pagos por 5 millones de dólares a cambio del apoyo presidencial a $LIBRA. El documento, fechado días antes del lanzamiento del token, contradice la versión oficial de que no existieron contratos ni beneficios económicos.
Los nombres detrás del escándalo
La trama involucra a figuras clave. El empresario estadounidense Hayden Mark Davis, vinculado tanto a Cube Exchange como al lanzamiento de $LIBRA, aparece como uno de los principales impulsores del proyecto. En paralelo, Karina Milei es señalada por facilitar el ingreso de estos actores a la Casa Rosada sin registros formales.
Mientras tanto, la Justicia y una comisión investigadora del Congreso avanzan sobre transferencias sospechosas que rondan los 120 millones de dólares y sobre los chats de Novelli, que desmienten la narrativa oficial.
Un escándalo que empieza antes
Lejos de ser un episodio aislado, el caso $LIBRA muestra ahora una planificación previa, con acuerdos firmados, documentos ocultos y actores que operaban con acceso directo al poder. La “precuela” no solo amplía el escándalo: redefine su origen y profundiza las sospechas sobre el rol del Gobierno en una de las mayores polémicas financieras de la gestión Milei.