En la antesala de la sesión del Senado que debatirá cambios en la Ley de Glaciares, un operativo de la Policía Federal Argentina terminó con agresiones a periodistas y la detención de un camarógrafo de A24, uno de los canales habitualmente alineados con el Gobierno de Javier Milei.

Los incidentes se produjeron luego de que activistas de Greenpeace burlaran los controles y desplegaran una protesta sobre las escalinatas del Congreso. Doce militantes fueron detenidos tras cruzar las rejas del edificio.
Golpes, gas pimienta y una detención en vivo
Cuando los equipos de televisión intentaron registrar el traslado de los activistas, efectivos de la fuerza que conduce Alejandra Monteoliva avanzaron contra la prensa. Según las imágenes difundidas por distintos canales, hubo empujones, golpes y uso de gas pimienta contra trabajadores de prensa.
El episodio más grave tuvo como víctima al camarógrafo de A24 Facundo Tedeschini, quien estaba transmitiendo en vivo para el programa de Antonio Laje cuando fue reducido. Las cámaras de otras señales registraron cómo el trabajador fue arrojado al suelo, pateado y esposado. En las imágenes se observaba que presentaba una herida en el rostro.
Tedeschini permaneció durante un tiempo prolongado esposado en el suelo de un estacionamiento frente al Senado, hasta que una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) lo trasladó a un hospital por golpes en un brazo y una pierna.
Liberación por orden judicial
La detención fue finalmente revocada por decisión del juez federal Marcelo Martínez De Giorgi, quien ordenó su liberación.
El operativo ya había quedado bajo cuestionamiento por la facilidad con la que el grupo de activistas logró ingresar al Congreso para montar su intervención con inodoros en las escalinatas. La represión posterior contra la prensa, incluso contra un medio afín al oficialismo, profundizó las críticas sobre el accionar de la fuerza federal en un contexto de alta tensión política.