
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró en enero un aumento del 3,1%, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño, en un contexto marcado por la polémica en torno a la decisión del Gobierno nacional de postergar la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El dato representa una suba de 0,4 puntos porcentuales respecto de diciembre y confirma el quinto mes consecutivo de aceleración en la variación de precios.
Con este resultado, la inflación interanual en la Ciudad se ubicó en 31,7%, revirtiendo parcialmente el proceso de desinflación que se había consolidado hasta agosto, cuando el índice había alcanzado un piso del 1,6%. Desde entonces, la medición avanzó de manera sostenida: 2,2% en septiembre y octubre, 2,4% en noviembre, 2,7% en diciembre y ahora 3,1% en enero de 2026, un nivel similar al observado un año atrás.
El registro porteño se ubicaría entre 0,6 y 0,7 puntos por encima del dato nacional que difundirá el Indec, teniendo en cuenta que el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la inflación a nivel país rondaría entre el 2,4% y el 2,5%. La diferencia se explica, en parte, por la metodología utilizada en la Ciudad, que calcula el IPC con una canasta más actualizada basada en la ENGHo 2017/2018, con base 2021, mientras que el Indec continúa utilizando la encuesta 2004/2005.
En la medición porteña, los servicios tienen un mayor peso dentro de la canasta y representan el 58,59%, frente al 41,41% de los bienes. En enero, los bienes aumentaron 2,3% y los servicios 3,5%. En términos interanuales, los bienes subieron 26,2% y los servicios 35%.
El principal factor detrás de la aceleración fue el fuerte incremento de los precios estacionales, que treparon 15,8% en el primer mes del año. El salto estuvo vinculado a consumos típicos del período estival, como los paquetes turísticos (+41,6%), el transporte aéreo de pasajeros (+42,9%) y los servicios de alojamiento (+26,4%). Como consecuencia, los rubros Recreación y Cultura y Restaurantes y Hoteles encabezaron las subas mensuales y explicaron cerca de un punto porcentual de la inflación total.
En contraste, el IPC Núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, aumentó 2,2%, por debajo del 2,8% registrado en diciembre, lo que muestra una moderación en la dinámica de los precios de fondo.
El capítulo Alimentos y Bebidas no alcohólicas también mostró una suba relevante del 4%, impulsada por aumentos en verduras, tubérculos y legumbres (+17,8%), pescados y mariscos (+6,4%), frutas (+5,1%), azúcar, repostería y postres (+4,7%) y carnes y derivados (+3,6%), rubro que lidera el incremento interanual del capítulo con 50,7%. En sentido contrario, Prendas de vestir registró una baja del 1,9% y los artículos textiles para el hogar retrocedieron 0,1%.
Otros rubros que presionaron al alza fueron Seguros y servicios financieros, con un incremento mensual del 4% y una suba interanual del 54%, mientras que los servicios financieros encabezan el ranking anual con 61,4%. En tanto, el capítulo Salud aumentó 2,2%, con las prepagas registrando un ajuste del 2,5%.
La evolución de enero vuelve a marcar diferencias entre la medición porteña y la nacional. En 2024, la inflación en la Ciudad fue del 136,7%, frente al 117,8% informado por el Indec, mientras que en 2025 la brecha se había reducido al mínimo. Con el arranque de 2026, la distancia vuelve a ampliarse y quedará confirmada cuando se conozca el dato oficial a nivel país.