El presidente Javier Milei bloqueó la norma que garantizaba un reparto automático de los ATN, a pesar del fuerte respaldo legislativo. Los gobernadores advierten que la decisión pone en riesgo la estabilidad de las provincias y profundiza la crisis política y fiscal en el país.

El presidente Javier Milei volvió a encender las alarmas políticas y económicas del país con un nuevo veto que amenaza con abrir una grieta aún más profunda entre la Casa Rosada y las provincias. Este jueves, el mandatario rechazó la ley que establecía la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un mecanismo clave para que las jurisdicciones puedan enfrentar emergencias financieras y sociales. La medida no solo frena un proyecto aprobado con amplio consenso en el Congreso, sino que también desata incertidumbre en un momento en que la tensión por los fondos nacionales está al rojo vivo.
La norma había sido sancionada por la Cámara de Diputados el pasado 20 de agosto y fijaba que los ATN se repartieran bajo los criterios de la Ley de Coparticipación Federal. Con la firma del decreto, Milei la desactivó y envió el texto al Senado, que ahora deberá decidir si busca revertirlo en una votación que exigirá mayorías especiales.
Milei golpea de lleno a las provincias
El veto presidencial reaviva un conflicto que parecía encaminarse al diálogo. Apenas horas antes de la medida, el Gobierno había intentado tender puentes a través de la Mesa Política Federal, en la que participaron el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el ministro del Interior, Lisandro Catalán; y el ministro de Economía, Luis Caputo. Del lado de las provincias estuvieron Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco). Pero la señal de acercamiento quedó opacada por una decisión que impacta directamente en los presupuestos provinciales.
La medida llega en un contexto delicado: tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, la administración Milei busca recomponer poder político. Sin embargo, con este veto, multiplica las tensiones con gobernadores que ya denuncian el ahogo financiero que provoca la reducción de transferencias nacionales.
Los argumentos de la Casa Rosada
El decreto presidencial sostiene que los ATN no forman parte de la masa coparticipable de distribución automática, sino que constituyen un “instrumento extraordinario” de carácter discrecional. Según el Gobierno, este fondo resulta “imprescindible” porque permite dar respuesta inmediata a contingencias imprevistas y preservar el equilibrio federal.
En los fundamentos, el Ejecutivo recordó que durante la pandemia de Covid-19 los ATN fueron decisivos para sostener sistemas de salud provinciales y cubrir la caída de ingresos. También subrayó que en 2024 y 2025 se usaron para enfrentar emergencias hídricas, económicas, climáticas y alimentarias que golpearon con fuerza a distintos territorios.
No obstante, desde las provincias advierten que la discrecionalidad del reparto es lo que las deja en una situación de vulnerabilidad, dependiendo de la voluntad del Gobierno central en lugar de contar con un flujo garantizado de fondos.
Un clima político enrarecido
El veto a la ley de distribución de ATN se suma a los aplicados esta misma semana contra la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia Pediátrica, proyectos que habían logrado consensos amplios. La reiteración de esta herramienta refuerza la imagen de un Ejecutivo decidido a sostener el ajuste a cualquier costo, incluso a expensas de las necesidades urgentes de la población.
El escenario que se abre ahora es preocupante: provincias con recursos limitados, un Congreso en pie de guerra y un clima social cada vez más sensible frente a la falta de asistencia nacional. La pregunta que sobrevuela es hasta dónde llegará el enfrentamiento entre Milei y los gobernadores, y si el Senado logrará reunir los votos necesarios para dar marcha atrás a un veto que amenaza con profundizar la crisis política y fiscal en la Argentina.