El ex presidente Mauricio Macri minimizó el episodio con el gobernador Axel Kicillof en ExpoAgro y aseguró que no hubo conversación durante la recorrida por la muestra del campo.

El ex presidente Mauricio Macri se refirió al breve cruce que tuvo con el gobernador bonaerense Axel Kicillof durante la recorrida por Expoagro y buscó quitarle dramatismo a un episodio que había despertado comentarios en el mundo político.
Según explicó el ex mandatario, en realidad no hubo una conversación entre ambos dirigentes durante la visita a la tradicional muestra del agro. “Ayer no tuve la oportunidad de decirle nada al gobernador, estábamos a cierta distancia”, sostuvo al referirse al momento que quedó registrado en imágenes y que rápidamente empezó a circular en redes y medios.
Un saludo breve en medio de la recorrida
De acuerdo con la versión de Macri, el intercambio se limitó a un gesto protocolar propio de un ámbito público donde coincidieron diferentes referentes políticos.
“Fue un saludo formal, como corresponde entre dos personas educadas”, afirmó el líder del PRO. La frase fue interpretada por algunos sectores como una posible indirecta dirigida a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en medio de la tensión política que atraviesa el kirchnerismo.
El encuentro ocurrió durante la recorrida por la exposición agroindustrial, uno de los eventos más importantes del sector productivo del país y un escenario habitual de gestos políticos entre dirigentes de distintos espacios.
Ironía y tensión política de fondo
El ex presidente incluso se permitió una ironía al referirse al mandatario bonaerense. Entre risas, dijo: “Lo quiero mucho”, en un comentario que buscó restarle dramatismo a la escena.
Sin embargo, el cruce entre ambos dirigentes fue rápidamente analizado en clave política debido al momento que atraviesa el peronismo. En particular, por las tensiones internas dentro del espacio que lidera Cristina Fernández de Kirchner y la relación con el gobernador bonaerense.
Aunque el encuentro fue breve y sin intercambio público de palabras, la escena quedó bajo la lupa política. Macri, por su parte, eligió bajarle el tono y presentarlo como un simple gesto institucional dentro de un evento público donde confluyen dirigentes de diferentes espacios.