Con la mirada puesta en el Congreso del PJ bonaerense y la incertidumbre judicial sobre Cristina Kirchner, Axel Kicillof se sienta con los referentes del PJ para consolidar el armado electoral.

El peronismo de la provincia de Buenos Aires atraviesa días decisivos. El gobernador Axel Kicillof les transmitió a sus intendentes que no desea un escenario de ruptura, mientras sus ministros encabezan plenarios del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en todo el territorio. En paralelo, el mandatario afina tres posibles alternativas para el armado electoral: una lista de unidad que respalde su gestión, listas conjuntas con representación proporcional o, en última instancia, una ruptura controlada.
La interna peronista no presenta un clima uniforme. Aunque el ministro Carlos Bianco ratificó que “la mejor opción es la unidad”, sectores del Partido Justicialista expresaron malestar ante la posibilidad de quedar relegados en el reparto de candidaturas. Incluso algunos intendentes ofrecieron tomar licencia para colaborar en el armado político, pero desde la Gobernación rechazaron esa propuesta.
El panorama también está condicionado por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. En ese contexto, el PJ bonaerense sostiene la campaña “Argentina con Cristina” y se prepara para el Congreso partidario del 5 de julio en Merlo, donde se definirá el marco de alianzas. El Frente Renovador se reunirá un día después.
Con un escenario abierto y la dirigencia en movimiento, la semana próxima será determinante para saber si el peronismo bonaerense consolida la unidad o enfrenta una interna con posibles costos políticos.