
La provincia de Entre Ríos cerró el año 2025 con un crecimiento destacado de sus exportaciones, que ascendieron un 47% interanual respecto de 2024, impulsando la participación de la producción local en los mercados internacionales y renovando expectativas sobre el rol de la economía entrerriana en el comercio exterior argentino.
El incremento sostenido en las ventas externas responde a una ampliación de los envíos de productos agrícolas, manufacturas y alimentos procesados, sectores que concentran históricamente la estructura exportadora de la provincia. Según los datos oficiales, la mejora de la competitividad y la diversificación de destinos favorecieron una expansión tanto en volúmenes como en valores facturados en moneda extranjera.
El acompañamiento de un contexto global con demanda firme por ciertos productos y la apertura de nuevos mercados también contribuyeron al repunte. En particular, se destacó la exportación de carnes, cereales y subproductos industriales, rubros que registraron incrementos significativos en su colocación externa y en los ingresos generados.
Las cifras oficiales indican que el crecimiento del 47% supera la tendencia nacional, lo que refuerza la posición de Entre Ríos como una de las provincias con mejor desempeño exportador del país en el último año. Este dinamismo resultó clave en la generación de divisas y en el fortalecimiento de las cadenas productivas regionales vinculadas con el agro y la industria alimentaria.
Autoridades provinciales valoraron el resultado en un contexto económico desafiante, marcado por tensiones inflacionarias, costos internos elevados y competencia internacional. “Los resultados del 2025 consolidan a Entre Ríos como protagonista del comercio externo argentino. Este crecimiento de casi 50% en exportaciones demuestra que nuestras economías regionales están encontrando espacios de competitividad y demanda internacional”, afirmó uno de los funcionarios que participó en la presentación de los datos.
El impacto del crecimiento exportador se sintió también en la generación de empleo y actividad económica local, sobre todo en regiones con fuerte matriz productiva orientada a la agricultura, ganadería y procesamiento de alimentos. Sectores como el agrícola–ganadero y la industria alimenticia que integran cadenas de valor hacia el exterior lograron consolidar redes de abastecimiento y abastecer compromisos comerciales.
Asimismo, el incremento en exportaciones favoreció el fortalecimiento de los ingresos fiscales provinciales vinculados al desempeño del sector externo, aportando un colchón adicional para el financiamiento de políticas públicas orientadas al desarrollo productivo y la infraestructura logística.
El desafío para 2026 será sostener estas tendencias en un escenario global con signos de ajuste económico en varios destinos tradicionales, por lo que el foco se pondrá en abrir nuevos mercados, agregar valor local a las exportaciones y continuar mejorando la competitividad sector por sector.
La performance exportadora de Entre Ríos durante 2025 también marca un voto de confianza de los mercados internacionales en los productos entrerrianos, al tiempo que refuerza la relevancia de la provincia en el entramado económico argentino en un momento en que la economía nacional encara múltiples tensiones internas y externas.