Un informe de Tejido Urbano advierte que cada vez más familias recurren a créditos para cubrir alquiler, servicios y alimentos, en un contexto de deterioro del ingreso.

Cada vez más hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) recurren a préstamos para afrontar gastos cotidianos. Un relevamiento de la organización Tejido Urbano detectó un aumento sostenido del endeudamiento familiar y advirtió que el crédito comienza a ocupar un lugar central para sostener consumos básicos.
Del uso de ahorros al recurso del crédito
El informe señala que, desde 2024, se produjo un cambio en las estrategias económicas de los hogares. Según el documento, se pasó de una “economía de amortiguación”, basada en el uso de ahorros o la ayuda de familiares, hacia una “economía de financiamiento”, donde los préstamos se utilizan cada vez más para cubrir gastos habituales como el alquiler, los servicios o la alimentación.
En ese marco, el porcentaje de hogares que recurre al crédito formal pasó del 10,6% en 2022 al 18,1% en 2025. Para los autores del relevamiento, este crecimiento refleja una mayor dependencia del sistema financiero para sostener el consumo o afrontar compromisos fijos.
Crece la proporción de familias que toman préstamos
Los datos del estudio muestran además que el porcentaje de hogares que utiliza al menos un tipo de préstamo aumentó del 29,2% en 2022 al 37,4% en 2025. Si se consideran también los casos en los que se usan ahorros, la proporción de inquilinos que recurre a alguna estrategia financiera para cubrir gastos sube del 46,2% al 57,6% en el mismo período.
Hacia 2025, el 37,9% de los hogares del AMBA y el 34% de los de la Ciudad de Buenos Aires ya utilizaban algún tipo de préstamo, un dato que refleja el creciente peso del endeudamiento en la economía cotidiana de las familias.