
La inflación del mes de febrero de 2026 comenzó con un ritmo de aumentos en varios precios clave, especialmente en alimentos y bebidas, donde los incrementos en los cortes de carne vacuna se destacaron como uno de los principales factores de presión sobre el índice general.
Según los primeros relevamientos de la primera quincena de febrero, los precios de los alimentos volvieron a acelerarse y mostraron variaciones superiores al promedio general, con la carne como eje central del aumento. En la segunda semana del mes, las carnes subieron hasta 3% semanal, lo que contribuyó de manera significativa a los incrementos en esa categoría.
Ese comportamiento de los precios alimentarios se suma a la tendencia observada desde el inicio de 2026, cuando frutas, verduras y carnes ya habían liderado las subas en enero, con incidencia directa en la dinámica de los precios al consumidor.
📍 En la medición semanal más reciente, consultoras privadas detectaron un alza en los precios de alimentos y bebidas que supera el promedio de la inflación general estimada para el mes, con la carne explicando una proporción elevada del impacto observado.
Las razones detrás de este avance, según los informes privados, están vinculadas a múltiples factores: la variación de los valores de la hacienda en los mercados mayoristas, la demanda interna que mantiene cierta firmeza, y una oferta todavía ajustada frente a las necesidades de consumo.
En el contexto macroeconómico, esta dinámica de precios se da cuando los analistas prevén una inflación mensual cercana a los valores registrados en enero, aunque aún falta la confirmación oficial del dato final para febrero.
Con esta evolución, la presión de los alimentos —y en particular de la carne— apunta a ser uno de los componentes más relevantes del índice de precios al consumidor en las primeras semanas del mes, complicando los esfuerzos por sostener la desinflación en curso y afectando directamente el presupuesto de los hogares.