
El gobierno de la provincia de Buenos Aires renovó las advertencias sanitarias por la proliferación de cianobacterias en distintos cuerpos de agua bonaerenses, con sectores bajo alerta naranja y roja según el sistema de monitoreo oficial. Se trata de microorganismos que pueden liberar toxinas y generar efectos adversos en la salud humana y animal, especialmente en épocas de altas temperaturas.
Las autoridades difundieron un mapa interactivo actualizado, conocido como “cianosemáforo”, que clasifica el nivel de riesgo según la concentración detectada. La floración de estas bacterias suele verse favorecida por el calor intenso, la fuerte radiación solar y el exceso de nutrientes en el agua, factores habituales durante el verano.
Actualmente, el nivel de alerta roja (riesgo alto) se registra en La Salada, en Pehuajó, donde el agua presenta una coloración verde intensa y espesa que indica una elevada concentración. En estos casos se prohíbe el baño, el contacto recreativo y el consumo de agua, y se recomienda evitar que niños y mascotas ingresen a la zona afectada.
En tanto, bajo alerta naranja (riesgo medio) se encuentran sectores como Sauce Grande (Monte Hermoso), Cuero de Zorro (Rivadavia), Cañadón (Pehuajó), Rocha (Chacabuco), Lobos, Monte y Chis Chis (Lezama), además de áreas del Río de la Plata en Avellaneda. Allí se aconseja extremar precauciones y evitar la inmersión, especialmente si se observan manchas verdosas en la superficie.
Las cianobacterias pueden provocar vómitos, diarrea, irritaciones en la piel, dolor de cabeza y malestar general si el agua contaminada es ingerida o entra en contacto con mucosas y heridas. Por eso, desde la Autoridad del Agua bonaerense y la Subsecretaría de Recursos Hídricos remarcan la importancia de consultar el estado actualizado de cada espejo de agua antes de realizar actividades recreativas.
La presencia de estas floraciones es un fenómeno recurrente en verano y afecta tanto lagunas del interior como tramos del Río de la Plata. Las autoridades señalaron que el monitoreo es permanente y que las alertas se modifican según la evolución de los análisis, mientras piden a la población respetar las recomendaciones sanitarias para evitar riesgos innecesarios.