Con la Acción de Oro, el jefe de Gabinete asume un rol clave en el directorio mientras se reconfigura la cúpula de la empresa.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue designado como nuevo integrante del directorio de YPF en representación del Estado nacional, tras la vacante dejada por Guillermo Francos como director titular clase A con Acción de Oro, una figura que le permite al Poder Ejecutivo vetar decisiones estratégicas dentro de la compañía.
La propia petrolera informó además la renuncia de los directores titulares por la clase D, Eduardo Rodríguez Chirillo y José Rolandi, quienes dejaron sus cargos por “razones de estricta índole personal”. La salida simultánea habilitó una nueva reconfiguración del directorio, alineada con los movimientos del oficialismo en empresas con participación estatal.
Según se comunicó, los lugares vacantes serán ocupados por el propio Francos y por el exdiputado del PRO Martín Maquieyra, un dirigente con trayectoria en temas energéticos y un rol activo durante el debate de la Ley de Bases, donde ofició de articulador entre el Gobierno y sectores opositores para destrabar iniciativas clave.
Otro dato relevante es que Adorni notificó su decisión de ejercer el cargo ad honorem y renunciar al cobro de honorarios como director. De este modo, solo percibirá su salario como jefe de Gabinete, que ronda los 5,9 millones de pesos brutos, en una empresa que el año pasado aprobó un presupuesto superior a los 11.000 millones de pesos para honorarios del directorio.
Más allá del gesto simbólico, la designación expone un avance del control político directo sobre YPF, formalizado incluso ante la Bolsa de Nueva York, y reaviva las alertas sobre la utilización de una empresa estratégica como pieza de disciplinamiento y alineamiento con el proyecto de Javier Milei.