Esteban Cayetano Núñez Morel fue hallado responsable por ataques contra dos niñas de 9 y 11 años y enfrenta una pena en expectativa de 30 años de prisión.

La Justicia de la capital bonaerense dio un paso trascendental contra la impunidad en delitos contra la integridad sexual en ámbitos religiosos. En una audiencia definitoria celebrada en la sede del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de La Plata, un jurado popular emitió un veredicto de culpabilidad unánime contra Esteban Cayetano Núñez Morel. El líder religioso fue juzgado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores reiterada, cometidos en perjuicio de dos niñas que al momento de los hechos tenían 9 y 11 años de edad, abriendo un escenario judicial donde la fiscalía y la querella solicitarán una pena ejemplar de hasta 30 años de reclusión efectiva.
Veredicto unánime y pedido de detención inmediata
La decisión de los doce ciudadanos que integraron el tribunal popular cerró un debate oral donde quedaron acreditados los ultrajes sistemáticos desplegados por el acusado, quien aprovechaba su ascendencia e investidura religiosa para perpetrar los ataques contra las víctimas. Apenas pronunciada la resolución del jurado, los abogados querellantes pertenecientes a la organización Casa María Pueblo, encabezados por Darío Witt y Karina Fiorito en representación legal de las menores y sus familias, unificaron posturas con el titular de la Fiscalía de Juicio N.º 13, Lucas Domsky, para solicitar la urgente privación de la libertad del imputado ante el inminente peligro de fuga y la gravedad de la condena venidera.
El planteo acusatorio fue convalidado en el acto por el Juez Técnico a cargo del debate, Santiago Paolini, quien ordenó la inmediata detención de Núñez Morel dentro de la propia sala de audiencias. El magistrado dispuso que el condenado sea puesto a disposición del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para su alojamiento directo en una unidad carcelaria, donde permanecerá bajo custodia mientras se programa la audiencia de cesura en la que se fijará el cómputo final de la condena a cumplir.
Respaldo a las víctimas y el rol de las organizaciones sociales
La sentencia marcó un hito de reparación para el entorno de las dos niñas tras años de proceso judicial. Los integrantes del equipo jurídico de Casa María Pueblo remarcaron la trascendencia del pronunciamiento ciudadano y reafirmaron su labor en el patrocinio y contención integral de sobrevivientes de violencias, ponderando que la celeridad judicial y el compromiso de los jurados populares resultan indispensables para desarticular redes de encubrimiento y abuso en instituciones comunitarias.
La resolución en los tribunales platenses consolida un precedente determinante en el juzgamiento de líderes cultuales que apelan a la manipulación de la fe para vulnerar derechos fundamentales de las infancias, garantizando que el agresor espere el dictado de su sentencia definitiva tras las rejas.